La calidad global de la alimentación está estrechamente relacionada con la salud cardiovascular.
El abordaje nutricional puede centrarse en mejorar el patrón alimentario en conjunto, además de adaptar aspectos concretos según la situación de cada persona.
Ámbitos habituales
- Hipertensión arterial.
- Colesterol y otros lípidos sanguíneos.
- Control del peso.
- Calidad de las grasas de la dieta.
- Consumo de sodio.
- Frutas, verduras, cereales integrales y fuentes de proteína.
- Prevención cardiovascular mediante hábitos sostenibles.