Las constantes vitales aportan información sobre funciones esenciales del organismo y forman parte de la valoración habitual en numerosos entornos sanitarios.
Mediciones habituales
- Tensión arterial.
- Frecuencia cardiaca.
- Frecuencia respiratoria.
- Temperatura.
- Saturación de oxígeno.
- Valoración del dolor y otras formas de monitorización.
Una cifra aislada no siempre permite interpretar una situación clínica. También deben considerarse los síntomas, el contexto, la técnica de medición y la evolución de los valores.